¿En qué casos un despido se considera procedente?

En cuanto se toma la decisión de realizar un despido, hay que tener en cuenta que pueden existir diferencias grandes al momento de calcular la indemnización, según sea el caso, ya que se lo puede clasificar como procedente o improcedente.

A grandes rasgos, se habla de un despido procedente en la medida en que se consideren que ya han quedado acreditados las causas alegadas por parte del empresario para que se cumpla un despido disciplinario del trabajador o si se cuenta con la certeza que las causas objetivas que están motivando este mismo proceso.

¿Cuándo se considera un despido como procedente?

Hay que resaltar al respecto que desde la reforma laboral del 2012, se ha invertido la carga de la prueba y en ese sentido por defecto del despido se va a considerar como procedente en caso que el trabajador no se encarga de demostrar lo contrario. Como resultado de lo anterior, en el penúltimo párrafo del apartado 4 del artículo 53 del Estatuto de los Trabajadores, la redacción que se aplicó fue la siguiente:

“La decisión extintiva se considerará procedente siempre que se acredite la concurrencia de la causa en que se fundamentó la decisión extintiva y se hubieren cumplido los requisitos establecidos en el apartado 1 de este artículo. En otro caso se considerará improcedente”.

El preaviso y la carta

En relación con la decisión del despido, esta se toma de una manera unilateral por parte del empresario, así que es necesario que se realice una comunicación efectiva de la medida que se está tomando. Este documento es el que se conoce como la carta de despido, con la que se pone fin a la prestación de los servicios por parte del trabajador en una organización en particular.

Respecto a la que se ha mencionado, lo único que se puede alegar es si se trata de un despido objetivo o disciplinario. En caso que el trabajador no se encuentre de acuerdo con las razones que se mencionan en el documento, lo que se puede hacer es abrir una reclamación ante un tribunal para que se analice esta decisión. Lo usual en este tipo de casos es que se pase previamente por órganos de conciliación laboral, espacios en los que la empresa y el trabajador van a buscar llegar un acuerdo sin que sea necesario elevar el caso a una instancia judicial.

En lo que se refiere a la notificación por despido, es necesario que se incluyan los motivos con los que se está justificado la decisión, además de la fecha en la que se presenta la información. Recuerde que es el trabajador quien está obligado a demostrar que el despido es improcedente.