El futuro de las lavanderías y tintorerías

En los últimos años está proliferando la apertura de lavanderías de autoservicio y resulta que la cosa va mejor de lo que se esperaba. Los establecimientos están ubicados por todos los barrios de las grandes ciudades y los habitantes que hacen más lavadoras per cápita de la ciudad o bien donde hay menos lavadoras en casa por familia son los destinos preferentes para este tipo de negocio.

Sea como fuere, es un negocio que funciona. Los que ofrecen este tipo de servicio se han sorprendido gratamente con la respuesta de la gente. Se ve que se necesitaba un servicio de lavandería de calidad y van incrementando el número de locales para poner la lavadora barcelona.

Un negocio con mucha proyección

Obviamente, para aquella persona responsable de una de estas lavanderías autoservicio es un sistema genial porque permite conciliar la vida familiar y laboral. En algunos lugares, todo funciona con domótica: luces, lavadoras, las persianas… todo menos poner la ropa el tambor. Eso sí, hay que estar disponible todo el día por si sucede algún imprevisto, aunque no sea de forma presente”. Estos establecimientos suelen incluir un número de teléfono disponible para consultas o reclamaciones.

En un principio, parecía que este tipo de negocio era por concepto B2B (Business to Business), es decir, para ofrecer un servicio a otras empresas como gimnasios, restaurantes, etc. Sin embargo, se han añadido profesionales como fisioterapeutas, que al ver su utilidad, ahora también lo utilizan para su colada personal. Es una buena manera de ahorrar tiempo y complicaciones, aunque es cierto que a la larga puede salir un poco más caro. Eso sí, muchos hogares lo empiezan a ver como una buena opción para las prendas más grandes o ropa de cama, tanto la lavadora como las potentes secadores.

En las películas norteamericanas nos tienen habituados a la escena en que el protagonista lleva la ropa a la lavandería, donde a menudo pasa que se enamora o conoce gente interesante. De hecho, en la conocida serie americana Shameless, recientemente se convertía una lavandería autoservicio tradicional en un punto de encuentro con música y alcohol. Pero en España no parecemos preparados para semejantes avances. De todos modos, parece que la concepción de este tipo de servicios está cambiando y los usuarios cada vez lo ven con mejores ojos y se lo recomiendan a sus amigos.

Si bien las personas que recurren a este servicio suelen ser jóvenes, aquí se encuentran clientes de todas las edades. Parece que es un modelo de negocio bastante rentable y todo parece indicar que el futuro nos empujará a lavar ciertas prendas en estos establecimientos. La sociedad va cambiando a marchas forzadas, y lo que antes nos parecía una incomodidad, ahora se está convirtiendo en una tendencia e incluso moda.

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